BARRIO EL NIÑO PERDIDO

UBICACIÓN:

El barrio El Niño Perdido, es uno de los barrios más antiguos, se encuentra en la región Telemán, de acuerdo con la regionalización que hiciera la Municipalidad en el año 2000, está ubicado en el área peri-urbana de Telemán, afluente al Rio Polochic. Su localización con respecto a la cabecera municipal de Panzós, es sur-oeste. Sus colindancias: Al norte el caserío Cacavilá, al sur con los barrios El Pedregal, El Mangal; oriente con comunidad La Constancia y poniente con caserío Setzac;  con una altitud sobre el mar de 103 metros, en una altitud políticamente perteneciente al Municipio de Panzós, del departamento de Alta Verapaz.

SUELO: 

 

Los suelos se caracterizan por ser muy superficiales, poco profundos, con una coloración rojiza a café claro, de textura amarillosa, la mayoría con un relieve bastante quebrado de vocación forestal, el suelo es de tipo luvisoles.

RECURSO HIDRICO:

Por el barrio pasa una quebrada que se le denomina Tz’uktzúb´, el  caudal disminuye en los meses de verano.

RECURSO FORESTAL:

 

Dentro del área que ocupa el Barrio se pueden encontrar las siguientes especies de árboles: Caoba, Cedro, Madre Cacao, Naranjo, Laurel, Guarumbo, Bambú, San Juan, Cubté, Sak atz’um, campara guay, mandarina, mango, Nance, Zapote… no existe ningún área de bosque.

 

POBLACION:

 

Entre sus antiguos habitantes están: Pedro Pop Ju (+), Luisa Coc Caal, Santiago Tziquic Mes (+), Manuela Coc Caal, José Caal (+), Simona Xol, José Cac, Prof. Juan Tzib, Elsa Juárez, Felipe Bac, Sebastián Pop Cholom (+), Alfredo Pop Cholom, Miguel Pop Cholom, Hernán Rosales (+), Margarita Druegee (vive en Cobán), Agustín Chub, Juana Xol.

 

El Barrio El Niño Perdido está constituido actualmente por 167 familias de 452 habitantes, con un promedio aproximadamente de 8 por cada familia. El 89% de la población es de habla Q’eqchi’, el 9% es de habla Castellana, Según encuestas realizadas en el año 2009, por Delmy Mercedes Reina Morales.

 

DATOS HISTÓRICOS DEL BARRIO EL NIÑO PERDIDO, TELEMÁN A.V. 

 

En un mes de Diciembre, dos décadas atrás, en la casa de la señora Argelia Hernández de Torres fue hecho un nacimiento como es tradición en los hogares guatemaltecos para esas fechas, lo raro fue que para el día 24 había desaparecido la imagen del Niño Jesús, por lo que Doña Argelia al ver esto informó a su esposo Don Mario Torres, ambos quedaron muy sorprendidos.

 

No podían entender la situación, a quién culpar, si tan solo tenía cinco o seis años de edad su hijo más grande, por lo que decidieron contar lo sucedido a familiares y amigos.

 

Transcurridos diez días del desaparecimiento de la imagen del Niño Jesús, Doña Argelia de pronto recibió un mensaje (telegrama) firmado por “Los tres Reyes Magos”; Gaspar, Baltazar y Melchor; el mensaje en sí decía: - “Doña Argelia prepárese para el día de los Santos Reyes (6 de Enero) con una fiesta, devolveremos su niño”.

 

Con el mensaje recibido aún la situación se complicaba para Doña Argelia, no sabía exactamente su procedencia, mucho menos quienes lo firmaban, ya que todo permanecía en el anonimato.

 

Al hacer algunas averiguaciones, se logró saber que eran los hermanos Amílcar y Baudilio (conocido como Chito) Rosales, los culpables o responsables del desaparecimiento o robo de la imagen del Niño Jesús en complicidad con los señores Antonio Rosales y Gustavo Hoenes más conocido como “Chijute”.

 

Al comprobarse todo, Doña Argelia se sintió feliz, tenía la firme esperanza de recuperar al Niño Desaparecido. La única condición era realizar la fiesta que pedían los raptores, pero por desconocer los arreglos para una fiesta de esta índole, se comunicó con su suegro, señor Edgar Torres (Q.E.P.D.) a manera de pedir ayuda, a lo que el finado (Edgar Torres) decidió ir a cacería, que acostumbraba practicar y esa vez fue su presa fácil “un tepezcuintle”; con la carne de este sabroso animal se prepararían los tamales para la fiesta.

 

Los raptores de la imagen del Niño Jesús, entre las estrategias utilizadas, antes se habían comunicado con el señor Edgar Torre (+)  y ultimar detalles para la entrega o devolución del Niño.

 

Para coordinar mejor la fiesta se organizaron de la siguiente manera: Raptores: Amílcar, Baudilio y Antonio Rosales y el señor Gustavo Hoenes.

 

Imagen robada: El Niño Jesús, Cuerpo del delito: Juez el Señor  Rolando Samayoa y la parte acusadora: los esposos Torres Hernández.

 

Antes de devolver o entregar al Niñito Jesús, el grupo de raptores exigían la fiesta antes acordada o solicitada.

 

Llegó ese momento esperado por todos, los raptores hicieron llegar al Niñito Jesús en un anda en forma de nacimiento común para estas fiestas, es decir con una casita.  El Niño iba bien vestido, lo único que estaba atado de sus piecitos y sus manitas.

 

Para el 6  de Enero, día de los Santos Reyes a eso de las seis  de la tarde, se presentaron los raptores, el juez y la parte acusadora quienes luego de deliberar ciertas cuestiones acerca del rapto o robo de la imagen del Niño Jesús, pronto se dictó la sentencia máxima “en comer un enorme tamal y tomarse un litro y cuarto de agua gaseosa” al responsable o responsables del robo de la imagen del Niño Jesús. Efectuados los pasos para la entrega o devolución del Niño Jesús, al menos todos los vecinos del sector asistieron a la fiesta y degustaron del sabroso y esquicito tamal de tepezcuintle acompañado con la tradicional bebida “el cacao” y sin faltar la música del instrumento autóctono, la Marimba Ritmos, Amistad y Porvenir que amenizó toda la noche y parte del amanecer, la fiesta del Niño Jesús, recuperado por la familia Torres Hernández.

Desde entonces el sector lleva por nombre “Barrio El Niño Perdido”  por iniciativa de Don Edgar Torres (+), siendo apoyado por los vecinos en su mayoría  y se aprovechó la misma fecha para colocar el respectivo rótulo que identifica el barrio el barrio; por cierto, trabajo hecho por el Señor Rolando Samayoa quien siempre se caracterizó por su entusiasmo e inclinación hacia el arte de la pintura.

 

 

REFERENCIAS: 

 

+ Fallecidos

 

Q.E.P.D. Que en paz descanse

 

 

Trabajo elaborado por:

 

  Sandra Victoria Ical Tiul

 

  Ana Mercedes Cucul Tot

 

  Nancy Maricela Cuc Tiul